Estar presente

Estar presente. Vivir el ahora. Vivir sin preocuparse por el mañana ni por lo que sucedió ayer. Ayer ya pasó y mañana depende de lo que haga hoy. Es disfrutar de lo que somos, hacemos y tenemos en este momento. Saborear lo conseguido. Cuando me concentro en el mañana o en la meta que me he fijado, no disfruto el momento y no valoro lo que estoy viviendo porque me focalizo en el objetivo y es mi única motivación: llegar a puerto. Entonces, me olvido del ahora y no sé apreciar los logros grandes o pequeños. Es como si tuviera una única obsesión: alcanzar la meta. Y entonces, pienso: ¿vale la pena? Está bien saber donde vas y a la vez disfrutar de cada instante. Está bien estar en el ahora para vivirlo plenamente. Estar obnubilado por el resultado  me crea una gran frustración porque lo pospongo todo para cuando haya llegado a mi objetivo. Me mueve una ansia voraz por llegar y por alcanzar lo que he soñado. Y mientras, no estoy. 

Con el coaching y otros trabajos de crecimiento personal, he conseguido cambiar y vivir el ahora en cada momento. Todas les veces que me olvido de hacerlo, entro en un estado de ansiedad, nervios, insatisfacción. Y ahora sé detectarlos para no volver a caer. En esos momentos, quiero controlar un futuro impredecible, me proyecto cuando no es el momento y por lo tanto, me pongo nerviosa porque tengo expectativas y entonces, espero a que se cumplan. Estar en el presente, en cambio, me da libertad, poder y tranquilidad porque me ocupo sólo de este momento. Hago una cosa a la vez. Tomo el tiempo para hacer las cosas y vivirlas. Soy feliz porque disfruto de pequeños placeres como una cena con amigos, una buena lectura al sol, una sonrisa por la calle, un comentario positivo de mi jefe… Estoy atenta a mi entorno e interactuo con él. Estar presente me permite estar en el camino y disfrutarlo al 100% mientras voy hacia mi meta. No tengo la mirada sólo puesta allá donde quiero llegar sino que la tengo en lo que estoy haciendo ahora que condiciona lo que haré mañana. Esto me da flexibilidad, me hace sentirme más realizada, me da energía para trabajar y hacer las cosas con satisfacción.

Cuando sólo me concentro en la meta, siento una gran insatisfacción porque no sé en ningún momento disfrutar de los pequeños peldaños que voy subiendo. Tampoco disfruto al 100% de mis logros. Tengo una satisfacción efímera y ya voy a por otra cosa. No sé cambiar de observador y estar presente. Tengo un objetivo y hasta alcanzarlo no estoy satisfecha. Esta forma de actuar me crea mucha ansiedad, frustración y tengo en todo momento muchas expectativas que no se cumplen. Me siento infeliz y también me exigo mucho porque tengo que llegar a la meta. Soy poco flexible en este camino porque importa sólo el resultado.

Hoy, en esta nueva aventura como Executive Coach, sé donde quiero llegar y me sirve de brújula. Estoy presente y me focalizo en el ahora porque disfruto y también lo que haga hoy condiciona mi mañana. También he descubierto que sólo puedo influenciar en el ahora para obtener lo que quiero mañana. Me siento libre y también en paz. No pienso en cómo será el mañana ni me preocupo por el. Experimento una sensación diferente: paz y tranquilidad, felicidad, armonía.83987046 

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